Antes de comprar un inmueble, firmar con un nuevo socio o contratar a un proveedor, conviene saber con quién y con qué se está tratando. Una depuración revisa la situación legal de una propiedad, una empresa o una persona para detectar a tiempo cargas, deudas, litigios o inconsistencias que puedan convertirse en un problema después.
En COLEMON realizamos depuraciones completas y le entregamos un informe claro, con lo que encontramos y lo que significa para su operación, para que tome la decisión con información verificada.
¿Qué revisamos?
- Propiedades: estatus del título, propietario registrado, hipotecas, embargos, oposiciones y otras cargas inscritas.
- Empresas: registro mercantil, RNC, representantes y accionistas, situación fiscal y procesos judiciales abiertos.
- Personas: identidad, antecedentes legales y comerciales, y procesos judiciales en curso.
La depuración es especialmente útil antes de una compraventa, un préstamo con garantía, una sociedad comercial o la contratación de personal de confianza.
